domingo, 17 de enero de 2016

ESTRELLA FUGAZ



Era una noche casi fría, el azul no dejaba de tiritar entre sus piernas, -un animal convulsionante- pensaba siempre que la veía.


El hombre confecciona formas, delinea, gana lugares en batallas… Cuando un nombre es superior al tuyo, no hay más que sepultarlo en el cuerpo y cuando también se es demasiado cuerpo, no hay más que hacerle creer exactamente eso, enviciarlo con su propia gravedad, no apartar nunca el espejo.


Llego un otoño, impensable estar frente a ella más de media hora, era irritante ver el brillo que cargaba, mostraba una mueca falsa con la que develaba a su vez un mundo falso y estúpido.

Animal Convulsionante

-Abre…


-Ábrete-

-¿Listo?-

-Ahora pide un deseo-




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